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LOS EXPERTOS ALERTAN DE LA LLEGADA DEL MEJILLÓN CEBRA A LAS CUENCAS FLUVIALES DEL NORTE

En Galicia esta especie altamente invasora podría llegar a través del río Sil y sus afluentes en la comunidad de Castilla y León.

 

Las especies invasoras son uno de los principales problemas de los ríos gallegos y españoles, en general. El mejillón cebra es una de las más peligrosas porque su rápida expansión provoca graves daños ecológicos y económicos. Por el momento, en Galicia aún no se ha registrado la presencia de este molusco pero, según las previsiones de los expertos, su llegada a nuestras cuencas fluviales será inevitable y, por el momento, las medidas tomadas están encaminadas a retrasarla lo máximo posible.

 

En Castilla y León el mejillón cebra ya es un problema serio en algunas provincias; en el embalse del Sobrón, en Burgos, ya se registra una fuerte presencia de esta especie invasora y desde el GEIB (Grupo Especialista en Invasiones Biológicas) se exige al gobierno autonómico que tome cartas en el asunto inmediatamente con medidas eficaces para evitar que se extienda a otros lugares. Por este motivo, Galicia tiene que estar más alerta que nunca puesto que la constatación de la existencia de mejillón cebra en la comunidad vecina hace posible que este molusco se introduzca en nuestra red fluvial a través de la cuenca del río Sil, ya que parte de él y muchos de sus afluentes discurren por la geografía leonesa.

 

Para evitar la entrada de esta especie en Galicia, la Confederación Hidrográfica del Norte ya ha tomado algunas medidas de precaución. En el año 2007, se puso en marcha un plan de alerta que contemplaba la toma de muestras al principio y final del verano en diferentes zonas para detectar si había presencia de la especie o no. En nuestra comunidad, estos controles se realizan en varios puntos, principalmente de las provincias de Lugo y Ourense, así como en otros de zonas limítrofes como algunos embalses de León, en el río Sil, y de Asturias, en el Eo. Se trata de caudales conectados con los ríos gallegos que podrían facilitar la entrada del mejillón cebra en la comunidad. Además, estas medidas se reforzaron con campañas informativas a los usuarios de los ríos para evitar comportamientos que faciliten la expansión del bivalvo. Por el momento, la realización de estos controles no ha revelado la presencia del mejillón cebra en nuestros ríos pero la alerta sigue siendo alta ante su posible introducción en nuestro ecosistema fluvial.

 

Características de la especie

 

El mejillón cebra (Dreissena polymorpha) es un molusco bivalvo de 3 cm. de tamaño, con valvas triangulares de borde externo romo que presentan un diseño de rayas oscuras y claras dispuestas en zig-zag, de las cuales deriva su nombre. El crecimiento de este mejillón es muy rápido y las hembras ya se reproducen en el segundo año de vida, llegando a poner hasta 40.000 huevos.

 

Se alimenta de fitoplancton, por el que compite fuertemente con otras especies autóctonas, causando importantes desajustes en el ecosistema. El mejillón cebra vive en aguas dulces (embalses, lagos, etc.) aunque también resiste en aguas salobres. Se trata de una especie autóctona de los mares Negro, Caspio y Aral. En 2001 se detectó su presencia en el embalse de Ribarroja, en el río Ebro, y pocos meses después apareció en el delta del mismo río. Actualmente ya se han registrado colonias de mejillón cebra en la cuenca del río Júcar, en la Comunidad Valenciana, así como en algún punto del País Vasco y Castilla y León, como mencionamos anteriormente. La vía de entrada del mejillón cebra en un ecosistema suele ser la suelta de agua con larvas transportada en embarcaciones o recipientes procedentes de lugares donde existe esta especie.

 

Los principales problemas que causa este bivalvo son las alteraciones funcionales en los ecosistemas en los que se instala, tales como la disminución del fitoplancton, desequilibrios en el ciclo del fósforo de agua o el incremento de la deposición de materia orgánica en el fondo de las zonas en las que vive, reduciendo la concentración de oxígeno disuelto y provocando una alteración estructural del hábitat, complicando así la existencia de otras especies autóctonas. Por otro lado, el mejillón cebra produce importantes pérdidas económicas que se deben, principalmente, a la obturación de todo tipo de conducciones (agua potable, industrias, centrales hidroeléctricas...).

 

Otros casos similares

 

Aunque el caso del mejillón cebra es uno de los más alarmantes por su alta peligrosidad, dada su rápida reproducción y la importancia de los daños que causa, en Galicia y en España existen otros casos de especies invasoras con graves consecuencias para el ecosistema.

 

El cangrejo rojo americano (Procambarus clarkii) es una de ellas. Se trata de una especie originaria del noreste de Méjico y el centro-sur de Estados Unidos. Su hábitat natural son, sobre todo, sustratos blandos de ríos, charcas, marismas o embalses. Este animal tolera además altos niveles de contaminación.

 

Su introducción en la Península Ibérica se dio por motivos comerciales hace ya más de tres décadas y los mayores problemas con esta especie se dan en la zona sur de España y Portugal. En Galicia, aunque no es una de las especies invasoras más extendidas, sí  puede llegar a ser localmente muy abundante en lugares como, por ejemplo, el embalse de Cecebre, creando graves problemas para la biodiversidad de la zona.

 

El cangrejo rojo es portador de un hongo que provoca epidemias que acaban con todos los ejemplares de las poblaciones autóctonas a las que accede. Además, produce graves daños estructurales que perjudican a la flora y fauna de los ríos al abrir galerías en el terreno que, en algunas ocasiones, traspasan este ámbito llegando a afectar también a la productividad agrícola.

 

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