Actualidade
22 DE MARZO, DÍA MUNDIAL DEL AGUA

La Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó el 22 de diciembre de 1993 la resolución A/RES/47/193 por la que el 22 de marzo de cada año fue declarado Día Mundial del Agua, comenzando a celebrarse a partir de dicho año, en conformidad con las recomendaciones de la Conferencia de la Naciones Unidas sobre Medio Ambiente y Desarrollo contenidas en el Capítulo 18 (Recursos de Agua Dulce) de la Agenda 21. Se invitó entonces a los diferentes Estados a consagrar este día, en el marco del contexto nacional, a la celebración de actividades concretas como el fomento de la conciencia publica a través de la producción y difusión de documentales y la organización de conferencias, mesas redondas, seminarios y exposiciones relacionadas con la conservación y desarrollo de los recursos hídricos, así como con la puesta en práctica de las recomendaciones de la Agenda 21.
ONU-Agua dedica el Di?a Mundial del Agua en 2010 al tema de la calidad de este preciado bien con el objeto de demostrar que en la gestio?n de los recursos hi?dricos la calidad de ese recurso es tan importante como la cantidad. Las actividades que se celebrara?n durante esta jornada estara?n dirigidas a transmitir mensajes sobre la calidad del agua, los ecosistemas y el bienestar humano.
El agua en Galicia
A pesar de que el agua es uno de los recursos naturales que mejor definen a nuestra comunidad, lo cierto es que la calidad dista bastante de la cantidad en este caso. La conservación del agua y de los acuíferos gallegos está aún muy lejos de los parámetros necesarios. La calidad y el tratamiento de las aguas interiores de Galicia es una de las asignaturas pendientes y que amenaza con convertirse en un serio peligro si no se comienza a actuar en consecuencia para cumplir las normativas existentes en esta materia. Antes del año 2015, la legislación europea obliga a todos los estados miembros a depurar y sanear correctamente sus aguas, enfrentándose a fuertes sanciones económicas de no cumplirse lo exigido.
El Plan de Saneamiento, todavía inacabado, es uno de los puntos débiles de la política de aguas del Ejecutivo autonómico, provocando el retraso de la aplicación de la Directiva Marco del Agua de la Unión Europea. Los continuos vertidos a los ríos y las rías provocados bien por empresas o bien por particulares, son el pan nuestro de cada día en la actualidad gallega, provocando la baja calidad de las aguas con todas las consecuencias que ello conlleva para el consumo humano y, sobre todo, para el medio ambiente y para la conservación de la biodiversidad que estos espacios naturales albergan.
Por último, y no por ello menos importante, cabe destacar la vertiente de las aguas de uso y consumo humano. En este capítulo destacan las numerosas minicentrales y los viejos embalses que adornan gran parte de los cursos fluviales gallegos y que, en muchos casos, tienen graves consecuencias en su entorno por las alteraciones que representa su construcción en las cuencas de los ríos y por el impacto paisajístico que los acompaña.
© Galicia Ambiental, 2009. Todos los Derechos Reservados.
Diseño Novosmedios






